05 septiembre 2008


Qué desfile de pensamientos, serenos, ordenados, superfluos y profundos.
Dialogo continuamente conmigo misma, en la soledad del coche, de arriba a bajo, por estas bellas y suaves montañas. Entre pensamiento y pensamiento, trabajo duro, físico, charlas con la gente, sencilla y amable, y nuevamente retomo lo que había dejado, en mi cabeza pausado, esperando una nueva sesión de debate. Rara vez saco conclusiones claras de esta anárquica orgía de ideas, solo entretenimiento, conocerme a mi misma, a veces risas, a veces llantos, a veces lo escribo y otras lo olvido.
Luego en casa, por las noches vuelve a iniciarse el mismo proceso, casi inconsciente, incontrolable.
Sin duda es la soledad la que me provoca esto; pero me gusta, me hace conocerme, me pone a prueba.
Estoy en soledad, pero no me siento sola.

4 comentarios:

Pope dijo...

:* !

Anónimo dijo...

:D Cómo te va esa vida de paz y reflexión??
un besazo ojitos!

Anónimo dijo...

Estas llena Meli, estas llena de ti y eso te llena. Sigue disfrutando asi y queriendote como te quieres que el resto es entonces pan comido!
P

Anónimo dijo...

A veces esta soledad es la mejor oportunidad que tenemos para conocernos mejor... y ojala muchos mas hicieran este ejercicio de reflexion. Pero no te preocupes, que no estas sola, siempre hay un post, un mail o una llamada que te devuelve a tu entorno y que te hace sentir acompanyada (aunque sea en la distancia). Al menos... a mi me funciona pensar asi en los momentos bajos... y si nadie llama, pues llamo yo! Asi que si me necesitas, sabes donde estoy!!!!